Esta obra es probablemente la más famosa del pintor Katsushika Hokusai
Fue parte de su serie treinta y seis vistas del monte Fuji realizada entre 1830 a 1833 con la tecnica ukiyo-e, el cual reflejaba los intereses de las personas de baja extracción social, donde las personas seguian una vida sin rigidez a comparacion de la disciplina del bushido y su carga moral.
Los temas favoritos de estos artistas eran la vida cotidiana en la ciudad.
Esta obra en particular fue tan popular que incluso era comun verla en los coleccionistas de estampas en Europa
Esta obra se hizo en madera de cerezo
